Explorando paso a paso II – El cuerpo

Casi dos meses desde la anterior entrada, casi un nuevo récord XD

Para la primera prenda del traje de exploradora decidí ponerme con el cuerpo, para que me diese tiempo a buscar la tela para el resto.

Lo primero que hice fue buscar un patrón en los ejemplares de “La moda elegante” de 1864-65 de la Hemeroteca de la Biblioteca nacional, imprimirlo y montarlo en tela de sábana para ver cómo funcionaba exactamente, antes de empezar a hacer un patrón con mis medidas. Elegí el patrón de un corpiño de muselina que viene en el ejemplar del 11 de junio de 1865, porque lleva frunces en lugar de pinzas, con lo que es más fácil conseguir que quede bien sin llevar un corsé debajo.
Lo que más difícil me resultó de entender fue cómo debía montar las mangas. En las mangas modernas se junta la costura de debajo del brazo con la del lateral y después el centro de la copa (que se marca al patronar) va con la costura del hombro. Aquí no. Por suerte tengo el manual de costura que sacó la editorial de la revista, que aunque sea posterior, por los dibujos puede verse que las técnicas son las mismas. Resulta que la costura interior de la manga se sitúa en el punto donde se mide el alto de pecho en la sisa y el resto donde quede. Después vi que la copa de la manga era demasiado grande para la sisa. En la prueba la funcí a la medida, pero no queda como los ejemplos que he visto con las mangas de ese tipo, así que vuelta a deshacer y a pensar. En la segunda prueba embebí ligeramente la manga al tamaño de la sisa y quedó mejor, pero aún así no me convencía. Y por fin, cuando me llegó por fin el libro de Patterns of Fashion de esa época, ví que cuando no ajustaban bien hacían una pinza bajo el brazo. Así que finalmente he decidido mantener los tamaños de sisa y copa, embeber un poco y hacer una pinza pequeña.
Cuando por fin me probé el cuerpo, me llevé la sorpresa de que con sólo ensanchar un par de centímetros y alargar otros cuatro, quedaba perfecto sin corsé. Seguro que con el corsé ese mismo patrón no necesitaría retoques, así que lo he anotado para el otro vestido de 1865 que estaba haciendo.
La semana pasada hice la prueba final, aún con una sola manga y tela de sábana, pero ya cosida a máquina y con el bajo fruncido para estar totalmente segura antes de cortar la batista. Y menos mal, porque tuve que arreglar otra vez el delantero. Me dí cuenta de que sí, había que ensanchar la cintura, pero no la parte superior del pecho, y que también lo había alargado demasiado, así que deshice los cambios y volví a hacerlos. Fue algo más difícil que la vez anterior porque ahora sí que tuve que modificar la forma del patrón, especialmente de la sisa.
Y ya estas dos últimas semanas he estado cosiendo el cuerpo definitivo. Sí, he ido lentísima, porque en total podría haberlo hecho todo en un fin de semana ^^;

Cosas que me han llamado la atención de la blusa:
– Descubrir que las sisas se rematan con un vivo antes de montar las mangas, al igual que los cuellos si van simplemente redondos.
–  El cuello y la cinturilla en algunas blusas se cierran con corchetes, aunque el resto vaya cerrado con botones.

Es una prenda muy sencilla, pero he aprendido mucho con ella. Ahora toca empezar con el pantalón, pero como con él estoy haciendo un apaño, será más sencillo y tardaré menos.

Referencias:

La moda elegante ilustrada (varios números 1864-65)
The Fasionable Past (“1865 sheer bodice” en la sección “antique clothing”) – Katherine / Koshka the cat
Manual de la moda elegante ilustrada (1880)
Patterns of Fashion 2 – Janet Arnold

Explorando paso a paso I – Decidiendo

Normalmente con los vestidos lo tengo bastante fácil: veo una ilustración de época, me gusta el vestido y decido hacerlo; a partir de ahí es buscar cómo se hacía y coser. En este caso no iba a ser tan fácil, ya que primero tenía que averiguar cómo vestían las exploradoras de comienzos de la época colonial y ni siquiera sabía por dónde empezar a buscar hasta que Elisabeth compartió información. Entre las pocas de las que he encontrado fotos, hay bastante variedad, pero todas van hasta cierto punto de acuerdo a la moda del momento (incluso en crinolina), excepto en un par de ilustraciones, que llevaban la falda un poco más corta, una chaqueta sobre una blusa y pantalones debajo de la falda.
Buscando más información sobre ese tipo de ropa, me encontré con las “vivandières” o “cantinieres”, que acompañaban a algunos ejércitos desde la década de los ’50 del siglo XIX, y de ahí, de nuevo Elisabeth (en serio, no sé cómo lo haces XD) me habló de la moda “bloomer“, que no fue mayoritaria pero sí lo bastante importante como para que haya algunas fotografías.

Por lo que he ido viendo, ese estilo de vestir no era uniforme y había tanta variedad como mujeres lo llevaban; la única constante eran los pantalones (de hombre o tipo bombacho) debajo de una falda que llegaba aproximadamente por media pantorrilla. Otro detalle diferenciador es que no se lleva corsé ni enaguas. Una moda atípica, pero siempre me han gustado las cosas raras 😉

Y éste es el diseño que he elegido: un corpiño blanco, con pantalones, falda y bolero a juego, en verde con adornos de cinta negra.
El corpiño lo haré de batista, con cuello y puños con un bordado sencillo. El resto aún estoy decidiendo si usaré seda sintética, paño de lana o algodón. Probablemente lo que me salga más barato, porque sólo para el bolero se necesitan aproximadamente dos metros, otros cinco o seis para la falda y con suerte las sobreces para el pantalón, que puede hacerse la parte que queda tapada con otra tela más barata.

Ahuecador de aros acabado

Por fin he acabado el ahuecador de aros. En realidad no es una prenda tan difícil, pero se me complicó más de lo que me esperaba. Los aros son de alambre cubierto de plástico, que resiste el peso sin deformarse y es barato (aunque completamente anacrónico). El resto es tela de algodón sacada de dos sábanas.

En foto parece pequeño, pero es lo bastante ancho para que sea difícil entrar por las puertas con él.

El siguiente paso para este conjunto es hacer la enagua, pero como necesito el traje de exploradora para junio, este último tiene prioridad. ¡Toca investigación! 🙂

Proyectos para el 2014

Como no podía ser de otra manera, no me ha dado tiempo a terminar el vestido para el concurso de YWU. Aún estoy terminando el ahuecador de aros, así que no puedo hacer las enaguas, ni la falda ni el cuerpo, y es imposible que sea capaz de hacerlo en un mes.

Con esta premisa, 2014 va a ser el año de terminar lo empezado, excepto un pequeño proyecto nuevo que, como está situado en la década de 1860, aprovecha la ropa interior que hice el año pasado.
Y este año va a haber un pequeño cambio con respecto al anterior, ya que voy a hacer un seguimiento del proceso de confección bastante más detallado, que en 2013 estuve muy vaga con las fotos del proceso cuando esa parte es la más interesante y la menos comentada.

Y con esto y un bizcocho, nos vamos a la lista de lo que, en teoría, traerá el 2014:

– Traje de 1865 con cuerpo de día y noche
– Traje de exploradora de la década de 1860
– Traje de dama del siglo XIII
– Juboncillo del traje “La Pepa”

Es una lista mínima, pero precisamente por eso creo que podré hacerlo todo dentro del año. Se ha quedado fuera el traje de los “locos años 20”, lo que me da bastante pena, pero quiero ponerme una meta que sé que puedo cumplir sin quemarme (que ha sido parte del problema de éste año, aunque no se note por el blog)

Jornada sobre figurinismo en medios audiovisuales

El pasado día 30 de noviembre el Museo del Traje de Madrid organizó, aprovechando la exposición del vestuario de la serie “Isabel”, una jornada sobre figurinismo en los medios audiovisuales a la que la menda se apuntó exclusivamente por la parte sobre sobre vestuario histórico. Creo que es la primera vez que me apunto a un ‘curso’ de este tipo y salgo tan contenta.

Lo más importante que he aprendido ha sido que al hacer vestuario histórico para televisión hay una serie de problemas que hay superar y que hacen que no se pueda hacer tan fidedigno como a mí me gustaría: Primero, el presupuesto; segundo, el margen de tiempo; tercero, la visión del director y cuarto, lo que los actores van a tener que hacer en escena.

Respecto al presupuesto y al margen de tiempo, nos comentaron que para una serie histórica o una de época (sí, hacen una diferencia), suele haber poco de los dos. En dinero no dijeron, pero en tiempo dos a cuatro meses para un vestuario completo, con lo que salvo para los actores principales lo que toca es alquilar y reutilizar.
En los otros dos temas es igual de difícil, porque si el director quiere que en un escenario medieval las mujeres no se tapen la cabeza, pues no hay más, y si, por ejemplo, una actriz tiene que montar a caballo y correr despendolada por el monte, pues no le puedes poner un polisón y un corsé porque al no estar acostumbrada a llevar ese tipo de ropa no se podría mover.

Además de las ponencias, en el programa del curso estaba una visita a la exposición del vestuario de ‘Isabel’, ya fuera del horario del museo, con lo que tuvimos la sala para nosotros solos y no hubo que pegarse con nadie para poder ver los detalles. Y como siempre, el día que no llevo la cámara es el día que dejan hacer fotos… por suerte tengo una en el móvil, que aunque no da para mucho, algunos detalles sí que pude sacarlos. He subido todas las que saqué a Flickr para quien esté interesado en verlas.

Resumo algunos de los detalles con los que me quedé:
1- Que la famosa “glasilla” que aquí en León nadie sabe lo que es, es la tela blanca de algodón megabarata del ikea que usé para la camisa medieval (tenían un maniquí con una de las pruebas montada)
2- Muchos de los bordados estaban hechos primero en tul y después cosidos al traje.
3- No usar negro para los trajes. El brocado más bonito se pierde al hacer fotos o grabar.
4- Si no tienes la tela adecuada, hazla tú mismo. La capa que Isabel lleva en la escena de la rendición de granada era lisa, y le habían pintado y bordado el “brocado”
5- El bordado en punto de cadeneta es rápido y queda muy resultón, especialmente si lo haces en rayón e hilos metálicos

Y para terminar, una selección de fotos 🙂

De vuelta al meollo

Después de un par de meses, por fin estoy avanzando de nuevo. Estoy con el ahuecador de aros, del que podéis ver una foto más abajo. Tengo aún que retocar la cintura para que asiente mejor y ver qué tengo que hacer para que no se vaya tanto hacia adelante. En realidad es muy sencillo de hacer: primero la falda, después ponerle las cintas donde irán las varillas, la cinturilla y, por último, meter las varillas, pero yo me empecé a liar y lo tuve que dejar reposar XD

Ahuecador de aros

Aunque aún no esté terminado del todo, al menos ya puedo avanzar y empezar a hacer la enagua y tomar las medidas para la falda y el cuerpo. Eso sí, después de ver la cantidad de tela que ha llevado el ahuecador, estoy empezando a preguntarme si tendré tela suficiente para hacer el traje completo: falda, cuerpo de día y cuerpo de noche. Y me ha quedado confirmado que no tengo margen de error a la hora de cortar las piezas definitivas.

Trabajando en ello

Hace un mes que no subo nada porque no tengo nada nuevo que enseñar. Me he atascado con el ahuecador de aros del traje de 1865 y llevo casi tres semanas sin coser, y ahora tengo aún menos tiempo para ello.

Este es un problema que tengo siempre en todos mis proyectos: una de las prendas me irrita hasta el punto de querer meterla en una bolsa y tirarla a la basura; no porque me esté saliendo mal, sino simplemente por la prenda en sí. En el traje de “La Pepa” (sigue el link para fotos, soy la más alta del picnic regencia de agosto 2013 😉 ), se me atascó la enagua hasta tal punto que tuve que hacer una segunda porque con la otra era llegar a casa, mirarla y esconderla. Desgraciadamente ahora no tengo esa opción, porque no tengo suficiente tela para hacer uno nuevo y ya voy con un mes de retraso.
Ahora mismo estoy hilvanando las cintas dentro de las que irán los aros metálicos y después de eso sólo me quedará ponerle la cinturilla. Espero ser capaz de terminarlo antes de mediados de mes, para hacer la enagua y poder tomarme las medidas ya con toda la ropa interior para el cuerpo. Por suerte el patrón que hice para el ahuecador va a ser reutilizado varias veces, entre ellas como base para la enagua y la falda de este vestido y también para una falda de entre 1908-1910. En una próxima entrada más detalle sobre el tema 🙂

 

Inventario de textiles

Una de las cosas que me he dado cuenta que es casi imposible de encontrar, es un inventario de los textiles que hay en diferentes museos. A veces se encuentra algún libro en el que aparecen un resumen, o en los grandes pueden haber editado el inventario o tenerlo en la web (como el IMATEX), pero generalmente no hay nada, en especial en aquellos que tan sólo tienen una o dos piezas expuestas.

Y visto que a veces se encuentran imágenes por internet de las que, al no haber un registro, no puedes confirmar que realmente correspondan a lo que te están diciendo (como la limosnera de Toledo), al final he decidido liarme la manta a la cabeza y hacerlo yo misma a medida que vaya visitando museos.

El inventario consistirá en un archivo de hoja de datos en google drive, ordenado por museos y con todos los datos que den los mismos. En los casos en los que se pueda acompañaré fotografías. Las actualizaciones dependerán, como es normal, de mis visitas a museos en España o en el extranjero.

Espero que este pequeño proyecto resulte interesante 🙂

Corsé “natural form” terminado

Creo que voy a tener que darme unos cuantos cabezazos contra la pared, porque acabo de darme cuenta de que no llegué a enseñar el corsé de 1878 terminado… y eso que puse cuánto costó hacerlo.

Corsé

Corsé

Corsé

He de decir que desde que lo terminé he engordado algo y para cerrarlo igual que antes tengo que apretarlo más, lo que hace que se noten más arrugas de tensión y que la chicha se me desborde por la espalda.

Lucha a muerte o corsé 1864-65

En serio, es la única manera en la que puedo describir lo que me ha pasado con el corsé de 1865.

Empecé a hacerlo siguiendo en corset-a-long de Dramaticthreads. Pero a finales de junio la autora dejó de subir posts y, tras esperar dos semanas, me decidí a seguir por mi cuenta. Hice tres pruebas hasta que más o menos quedé contenta, y después corté el patrón en cutí. Hasta ahí todo bien. El problema llega a la hora de usar la máquina de coser. La muy $%·”%&& lleva haciendo de las suyas desde hace unos meses. Al coser las nesgas no se portó mal, ni tampoco en la costura lateral, pero cuando me puse a rematar el interior y hubo más grosor de tela dijo “que te den”: rompía el hilo, saltaba los puntos y había que ayudar a la tela a pasar por el prensatelas.
Mi tía (modista jubilada), me dijo que el problema era que estaba usando una aguja muy fina para esa tela, así que tocó deshacer todas las costuras nuevas, comprar agujas y volver a intentarlo. Por suerte esta vez empezó a ir como la seda. Eso sí, no todo iba a ser tan sencillo: ahora me faltaban materiales. Hale, a esperar a poder ir a la mercería a comprarlos. A todo esto, ya estaba casi a mediados de agosto cuando se suponía que el corsé tenía que estar terminado en julio…
Siguiente complicación: hilvanar gasta tiempo, muuucho tiempo. Volver de un evento muerta de cansancio hace que una no quiera tocar una aguja en varios días, y rematar los hilos sueltos después de coser también lleva tiempo (rematar con la misma máquina no se me da bien ^^; ) Por suerte los remates para sujetar las ballenas (las cruces azules que parecen de adorno) fueron rápidos de hacer, pero también tuve que coser a mano las cintas de hiladillo azul para pulir los bordes, así que al final el corsé está terminado tan sólo con un mes de retraso.

Corsé 1865

Corsé 1865

Corsé 1865

Y aquí está el corsé terminado. Al igual que para los pantalones, el patrón es un Simplicity 2890 . Para tela usé el mismo cutí de algodón blanco que para el corsé de forma natural, con cierre de cremallera, ballenas de plástico e hiladillo para hacer los canales de las ballenas y el remate de los bordes. Las nesgas están rematadas con hilo de bordar de algodón azul y las ballenas están sujetas en su sitio con el mismo hilo.

Estoy contenta con el resultado, de hecho estoy pensando en hacerme un corsé para ponerme “a diario” con este patrón, pero cambiaría algunas cosas, como cortar las ballenas un poco más largas, acortaría las nesgas del pecho y le daría un poco más de ancho a la cadera en la pieza de la espalda.

Y una última nota acerca del corsé: le falta colocar un corchete a un lateral de la cremallera, para sujetar en su sitio el pantalón. Siempre había leído (incluso en webs de museos) que era para sujetar las enaguas y que no se subiesen, pero la revista de “La moda elegante ilustrada” le da ese uso, al menos en el año 1865.