Un par de semanas después, lavar la tela, plancharla, ponerla en el suelo con el patrón y a cortar.
Siguientes pasos: coser las costuras verticales de la enagua y plancharlas (y que no os pase como a mí y se os olvide que hay que dejar una abertura para poder ponértela luego), volver a ponerte el corsé y la enagua y… darte cuenta de que no puedes hacerte bien la primera prueba porque en cuatro años has adelgazado y tienes seis centímetros menos de contorno.
Tal y como comenté en la anterior entrada, me tocó retocar la crinolina para poder hacer la primera prueba para ver los largos, de la que no hay foto. Después volví a montarlo todo en el maniquí para poder ir probando varias opciones con las tablas de las piezas del delantero y los laterales (la espalda va fruncida).
Después tocaba hacer el bajo, volver a montar el maniquí e ir ajustando el largo por la cintura hasta que quedase por donde yo quería, y volver a recolocar las tablas.
Ahora ya toca montar la cinturilla, de la forma normal
Y una vez terminada de coser y puesto el cierre, tenemos una enagua lista para usar.
Como podéis ver en la última foto, el peso de la tela me empuja la crinolina hacia adelante, así que le he cosido en la espalda una pequeña almohadilla para ayudar a que se quede en su sitio, pero aún no he hecho fotos. Ahora ya puedo empezar con la falda, para la que voy a usar el mismo patrón que para la enagua.
Y por último, los links a las páginas que he usado de referencia para este proyecto.
https://www.pinterest.es/americanduchess/victorian-1860-1870/
http://thedreamstress.com/2014/02/the-ca-1860-paisley-petticoat/
https://historicalsewing.com/how-to-sew-cartridge-pleats
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