Actualizando la chaquetilla de 1865

Volvemos, casi de año en año, pero volvemos ^^U Como no estoy avanzando demasiado rápido con los proyectos más recientes, he decidido ir enseñando cosillas que he hecho desde que el blog se empezó a atascar, al menos hasta que tenga algún avance, no ya sustancial, si no al menos, que pueda llamarse realmente «avance».

A los que me leéis desde hace tiempo os sonará esta chaqueta, que cosí para un evento de recreación inspirada en las exploradoras del siglo XIX.

Fue uno de mis primeros patrones y estoy muy orgullosa de ella, a pesar de que, con los años y el aprendizaje constante, voy viéndole cada vez más fallos. Pero se me quedó la espinita de no haberla decorado. Mi idea inicial fue bordarla, al estilo de varias que había visto en la web del MET, pero no acababa de ponerme a ello. Hasta que un día, navengando por estas nuestras redes, me encontré con este cuadro:

La lettre d’amour, 1863 – Auguste Toulmouche

Esa era mi chaquetilla. Totalmente.

Y gracias a esa inspiración cambié toda la idea de la decoración que tenía y me puse a buscar materiales: cinta de raso (de poliester, porque a ver quién se permite seda) y cordón de madroños.
La cinta fue fácil, pero los madroños… yo quería madroños chiquitines como los que salen en el cuadro, y no me quería conformar con los tamaños grandes que encontraba en las mercerías de aquí. Tampoco aparecían en las on-line. Pero aparecieron en Madrid.

El proceso de costura fue sencillo, pero laborioso; básicamente consistió en: coloco la cinta como la quiero, la sujeto con alfileres, me pincho cien veces, y coso a mano procurando que la puntada no se vea mucho. Por desgracia el hacer fotos de proceso lleva tiempo e interrumpe, así que en este caso no hay ninguna.

Estoy muy contenta de cómo quedó, ahora a ver cuándo puedo volver a ponérmela, ya sea con el traje original de exploradora o con la crinolina elíptica.

Y a partir de ahora, poco a poco iré subiendo entradas enseñando otros trajes que he ido cosiendo desde 2021 y otros arreglos como este.
(El que me esté leyendo todo de seguido tiene que estar flipando con los bandazos que doy a la hora de decidir cómo llevo esto XD)

Explorando paso a paso V – La chaqueta

Un montón de tiempo sin parar por aquí… Las cosas se me han complicado ligeramente, más por confiarme yo misma que por causas externas. Al final acabé terminando el traje un día antes del evento para el que lo necesitaba y no quedó todo a mi gusto, pero podría haber sido peor (aunque cuando llegue a la parte de accesorios veréis el «maravilloso» sombrero que no quiso aguantar su forma con la humedad).

La chaqueta decidí hacerla directamente desde cero, porque no conseguía encontrar un patrón de la época. Hacía poco había comprado el libro «Creating Historical Clothes«, así que tenía una guía bastante buena y, tras unos pocos de fines de semana tenía ya cortada e hilvanada la prueba en tela de sábana (vaaale, fue un mes ^^; ). Resultó que la prueba me quedaba perfecta y sólo tenía que dar forma curva a la parte inferior delantera, así que retoqué directamente el patrón y me puse con la definitiva.

Toile

Las chaquetas de esta época normalmente van forradas de una tela de algodón que recuerda un poco a los forros modernos (sólo un poco, y porque es algo brillante), pero yo no tenía a mano nada parecido, así que usé una imitación de lino para el cuerpo y las mangas con algo de tela que me había sobrado de hacer camisas interiores.
El forro no se coloca como hoy en día, que se cose completamente la chaqueta y el mismo y después se monta, sino que cada pieza de tela se forra por separado y después se cosen como si fuesen una sola. En la foto de abajo podéis ver cómo quedó el delantero con el forro puesto , ya que aproveché para rematar las vistas. Lo único que dejé para el final fue el bajo para que no hubiese problemas de largo y poder ajustar antes de terminarla.

Cuerpo delantero con forro

Las mangas son lo único que no me acaba de gustar de la chaqueta, y es probable que un día de estos me ponga y las reforme. En esta época la copa suele ir lisa, pero a mí me quedó demasiado grande para la sisa y no tenía tiempo de arreglarlo, así que la fruncí. Es lo que pasa por aprovechar el patrón de las de la blusa, que llevan una pequeña pinza en la parte de atrás que no se puede hacer con telas tan gruesas como ésta.

 

Detalle de la manga

Detalle de la manga

No lleva ningún cierre, ni para los puños ni en el cuello, pero aún así queda muy bien asentada y no se abre. Aquí la tenéis terminada 🙂

Chaqueta 01

Chaqueta 02 chaqueta 03

 

Chaqueta casi en directo

Después de estar casi todo el mes de abril sin coser (sólo hice la falda ^^;), por fin me he puesto a hacer la chaqueta del traje de exploradora y voy a subir a tumblr fotos del proceso según la voy haciendo, desde el patrón base, hasta el último remate.

Por el momento hoy le ha tocado el turno al patrón básico a partir del cual haré las transformaciones, siguiendo las instrucciones del libro «Creating Historical Clothes» de Elisabeth Friendship. Mañana las transformaciones y, si se me da bien el día, quizá pueda cortar la tela para la prueba.

Ya sabéis, si estáis interesados en ver el proceso: Cosecose.tumblr.com

Explorando paso a paso IV – la falda

Después de descubrir que el problema de la máquina de coser era que no le gustaba el grosor del hilo que estaba usando, la falda fue coser y cantar.

Es la única pieza de ropa para la que no he usado patrón, porque tenía la tela justa y la falda básicamente es un rectángulo de tela formado por dos piezas, con una cinturilla que es otro rectángulo. Para ajustar el tamaño a la cintura le hice tablas, a ojo de buen cubero, y simplemente le cosí la cinturilla dejando un poco más de ancho para solapar la abertura que dejé en un lateral. Al final, terminada en dos fines de semana y podría haber sido uno solo si no fuera porque últimamente estoy completamente aperezada y no tengo demasiadas ganas de coser.

Como nota curiosa, comentar que para que la blusa no se salga de debajo de la falda, llevan en la cinturilla unos corchetes. Lo he visto ya en el traje de baile que estoy haciendo y me ha parecido muy útil.

Ahora sólo me queda la última pieza, la chaqueta, y hacer un par de retoques a la blusa.

Detalle de la cinturilla

Falda I

Falda II

Explorando paso a paso II – El cuerpo

Casi dos meses desde la anterior entrada, casi un nuevo récord XD

Para la primera prenda del traje de exploradora decidí ponerme con el cuerpo, para que me diese tiempo a buscar la tela para el resto.

Lo primero que hice fue buscar un patrón en los ejemplares de «La moda elegante» de 1864-65 de la Hemeroteca de la Biblioteca nacional, imprimirlo y montarlo en tela de sábana para ver cómo funcionaba exactamente, antes de empezar a hacer un patrón con mis medidas. Elegí el patrón de un corpiño de muselina que viene en el ejemplar del 11 de junio de 1865, porque lleva frunces en lugar de pinzas, con lo que es más fácil conseguir que quede bien sin llevar un corsé debajo.
Lo que más difícil me resultó de entender fue cómo debía montar las mangas. En las mangas modernas se junta la costura de debajo del brazo con la del lateral y después el centro de la copa (que se marca al patronar) va con la costura del hombro. Aquí no. Por suerte tengo el manual de costura que sacó la editorial de la revista, que aunque sea posterior, por los dibujos puede verse que las técnicas son las mismas. Resulta que la costura interior de la manga se sitúa en el punto donde se mide el alto de pecho en la sisa y el resto donde quede. Después vi que la copa de la manga era demasiado grande para la sisa. En la prueba la funcí a la medida, pero no queda como los ejemplos que he visto con las mangas de ese tipo, así que vuelta a deshacer y a pensar. En la segunda prueba embebí ligeramente la manga al tamaño de la sisa y quedó mejor, pero aún así no me convencía. Y por fin, cuando me llegó por fin el libro de Patterns of Fashion de esa época, ví que cuando no ajustaban bien hacían una pinza bajo el brazo. Así que finalmente he decidido mantener los tamaños de sisa y copa, embeber un poco y hacer una pinza pequeña.
Cuando por fin me probé el cuerpo, me llevé la sorpresa de que con sólo ensanchar un par de centímetros y alargar otros cuatro, quedaba perfecto sin corsé. Seguro que con el corsé ese mismo patrón no necesitaría retoques, así que lo he anotado para el otro vestido de 1865 que estaba haciendo.
La semana pasada hice la prueba final, aún con una sola manga y tela de sábana, pero ya cosida a máquina y con el bajo fruncido para estar totalmente segura antes de cortar la batista. Y menos mal, porque tuve que arreglar otra vez el delantero. Me dí cuenta de que sí, había que ensanchar la cintura, pero no la parte superior del pecho, y que también lo había alargado demasiado, así que deshice los cambios y volví a hacerlos. Fue algo más difícil que la vez anterior porque ahora sí que tuve que modificar la forma del patrón, especialmente de la sisa.
Y ya estas dos últimas semanas he estado cosiendo el cuerpo definitivo. Sí, he ido lentísima, porque en total podría haberlo hecho todo en un fin de semana ^^;

Cosas que me han llamado la atención de la blusa:
– Descubrir que las sisas se rematan con un vivo antes de montar las mangas, al igual que los cuellos si van simplemente redondos.
–  El cuello y la cinturilla en algunas blusas se cierran con corchetes, aunque el resto vaya cerrado con botones.

Es una prenda muy sencilla, pero he aprendido mucho con ella. Ahora toca empezar con el pantalón, pero como con él estoy haciendo un apaño, será más sencillo y tardaré menos.

Referencias:

La moda elegante ilustrada (varios números 1864-65)
The Fasionable Past («1865 sheer bodice» en la sección «antique clothing») – Katherine / Koshka the cat
Manual de la moda elegante ilustrada (1880)
Patterns of Fashion 2 – Janet Arnold

Explorando paso a paso I – Decidiendo

Normalmente con los vestidos lo tengo bastante fácil: veo una ilustración de época, me gusta el vestido y decido hacerlo; a partir de ahí es buscar cómo se hacía y coser. En este caso no iba a ser tan fácil, ya que primero tenía que averiguar cómo vestían las exploradoras de comienzos de la época colonial y ni siquiera sabía por dónde empezar a buscar hasta que Elisabeth compartió información. Entre las pocas de las que he encontrado fotos, hay bastante variedad, pero todas van hasta cierto punto de acuerdo a la moda del momento (incluso en crinolina), excepto en un par de ilustraciones, que llevaban la falda un poco más corta, una chaqueta sobre una blusa y pantalones debajo de la falda.
Buscando más información sobre ese tipo de ropa, me encontré con las «vivandières» o «cantinieres», que acompañaban a algunos ejércitos desde la década de los ’50 del siglo XIX, y de ahí, de nuevo Elisabeth (en serio, no sé cómo lo haces XD) me habló de la moda «bloomer«, que no fue mayoritaria pero sí lo bastante importante como para que haya algunas fotografías.

Por lo que he ido viendo, ese estilo de vestir no era uniforme y había tanta variedad como mujeres lo llevaban; la única constante eran los pantalones (de hombre o tipo bombacho) debajo de una falda que llegaba aproximadamente por media pantorrilla. Otro detalle diferenciador es que no se lleva corsé ni enaguas. Una moda atípica, pero siempre me han gustado las cosas raras 😉

Y éste es el diseño que he elegido: un corpiño blanco, con pantalones, falda y bolero a juego, en verde con adornos de cinta negra.
El corpiño lo haré de batista, con cuello y puños con un bordado sencillo. El resto aún estoy decidiendo si usaré seda sintética, paño de lana o algodón. Probablemente lo que me salga más barato, porque sólo para el bolero se necesitan aproximadamente dos metros, otros cinco o seis para la falda y con suerte las sobreces para el pantalón, que puede hacerse la parte que queda tapada con otra tela más barata.