¡Arde Lucus!

Pues este año, después de un montón diciendo el típico «el año que viene no me lo pierdo», conseguí ir al Arde Lucus.
Habitación reservada desde enero, finde anotado en el calendario para no despistarme. Y claro, tenía que ir vestida de romana 😀
Peero, soy como soy y no empecé a pensar en lo que tenía que llevar de ropa hasta tres semanas antes. Y me encontré con que solo tenía un vestido (el famoso «traje de romana en un día») y yo pensaba estar dos días, y vestirme los dos, así que tenía que hacerme uno extra. Y retocar el otro, porque, lista que soy yo, olvidé que si modificaba la parte de arriba quitando el pliegue, tenía que cortar la parte de abajo porque me iba a quedar larga. Cosa que comprobé el año pasado en Astorga cuando lo estrené XD

La tela se trasladó del escote a la cintura, porque no la iba a ir pisando 😉

La solución fácil habría sido: sábana blanca, dos fíbulas, una cinta de algodón y a tirar millas. Pero me gusta complicarme la vida y aprovechar para hacer más de una cosa, y decidí que, ya que estaba, iba a hacer la prueba definitiva de tinte con cáscaras de cebolla y llevar el traje amarillo 🙂

Quería un color clarito, así que poca cebolla y mucha agua. En principio el proceso sería el mismo que usé hace unos años, pero no tengo una cazuela lo bastante grande para que entre una sábana, así que tuve que improvisar:
Lo primero, cocer las cáscaras de cebolla para sacar el color. Una hora a fuego lento y después dejar sobre el fuego en la cazuela toda la noche. Al día siguiente, colar el líquido, volver a ponerlo en la cazuela y calentarlo casi hasta que hierva. Mientras empieza, metí la sábana en un balde con agua caliente del grifo a 60º (lo máximo que me deja mi calentador), y llené una de las cajas de plastico que tengo para guardar telas con más agua a la misma temperatura. Después le eché el tinte caliente, lo removí para que se mezclase bien, y para dentro la sábana, procurando que quede cubierta y sin bolsas de aire. Normalmente no haría falta dejar la tela en el tinte demasiado tiempo (he visto entre 1 y 8 horas), pero al no haber podido usar agua más caliente para ayudar a fijar el color, decidí dejarlo 24 horas.

Por cierto, si hacéis este experimento y tenéis gatos, tened cuidado de que no se puedan acercar. La cebolla es tóxica para ellos y pueden intoxicarse si beben el tinte, por muy natural que sea.

Aquí el gato teórico que mete el hocico allá donde puede

El resultado: mediocre ^^;
La tela quedó teñida, pero con un tono muy suave, tirando a rosa más que a naranja y no uniforme. Lo bueno es que de aquí he aprendido lo que quería: no puedo teñir con cebolla en agua templada y en un espacio tan reducido.

Aún así, decidí usar la tela. El traje iba a ser sencillo y yo prácticamente no tenía tiempo, así que simplemente rematé el bajo a mano con un hilván y cosí la costura lateral también con un hilván. Y… no hay fotos, porque no me lo puse.

El fin de semana del Arde Lucus coincidió con uno de los más calurosos de principios del verano (38º a mediodía en Lugo), y decidí que vería lo que pudiese el sábado, que era el día con menos temperatura, el domingo lo dedicaría a museos (aire acondicionado) y me volvería a casa pronto.

Como de costumbre, olvidé quitarme las gafas ^^;

Del que sí hay fotos es de mi disfraz de romana morado, que completé con el pañuelo más grande de los que tenía en casa, un abanico de papel (que duró dos horas antes de romperse XD), y un collar que compré en el mercado.

Rosa, rosae, rosa

Esta semana empezó el nanowrimo, así que esta vez os dejo solo con un punto del TAST 2012 y un pequeño comentario sobre mi verano 🙂

Picot tejido

Ya había trabajado antes con el picot tejido, porque lo había visto en fotos y quería aprender a hacerlo, así que no es nuevo para mí. Precisamente por eso decidí salirme un poco de mi sistema habitual e hice un pequeño dibujo combinando varios puntos 🙂

Y aunque este año al final no he podido asistir a ningún evento histórico, el primer fin de semana de septiembre me llevé la sorpresa, al visitar Santander con la familia, de que estaban celebrando el patrón de la ciudad y habían organizado un macellum (mercado romano). El mercado en sí era lo mismo de siempre: juguetes, dulces, y algunas cosas que de romanas no tenían nada, pero en el centro del mismo habían acondicionado una pequeña zona para recreaciones históricas que era una maravilla.

No pude quedarme a todas las explicaciones, pero en hora y media pude ver algunas cosillas interesantes:

Un grupo de recreación del que no consigo encontrar el nombre estaba explicando cuál era el equipo de los legionarios romanos. Hasta donde yo llego en ese tema me pareció que estaban muy bien realizados:

Romano en Santander

Y el peinado de la señora que explicaba era alucinante. Sólo pongo la foto de la parte trasera porque en las de frente no fui capaz de hacerle ni una en la que no tuviese la cara rara XD

Romana en Santander

Después el grupo de recreación del museo romano de Badalona tenía un montón de puestos con explicaciones sobre la comida, la construcción, medicina, perfumes, cuerdas…

La asociación Cohors Prima Gallica recreaba un funeral civil del bajo imperio romano (siglos IV y V dc), con combate de gladiadores y todo.

Cohors Prima Gallica

Había un par más de stands, pero no me dió tiempo a pararme a ver qué estaban haciendo. He de decir, que si en Cantabria se lo montan siempre así de bien, el año que viene no me pierdo las Guerras Cántabras por nada del mundo 🙂

Por último, dejar un par de fotos más:

Plumas

Aquí podeis ver un detalle de las plumas de pavo real que me han regalado 🙂 Voy a tener unos sombreros preciosos 😀

Traje de baño 1879

Y aquí cómo va el cuerpo del traje de baño. Me quedan un par de retoques y añadirle el cinturón y estará terminado (por fin) 😀

Salvajada arqueológica

Horno en el yacimiento de Lancia

Horno en el yacimiento de Lancia

Esto se sale un poco de los temas que suelo tratar en el blog, pero es bastante importante.

Se suele suponer que cuando en unas catas arqueológicas antes de la realización de unas obras se encuentra un yacimiento, éstas se paralizan y, si el yacimiento es lo bastante importante, se modifica lo haga falta para salvarlo. Craso error, como hemos comprobado atónitos en León en las últimas semanas.
En el trazado de la A-60 que pasa junto a las ruinas en excavación de Lancia se realizó una excavación de urgencia para comprobar si había restos importantes, y, ¡oh sorpresa!, apareció bastante más de lo que se esperaba. Según los expertos es un yacimiento sin comparación, pero en lugar de parar la obra para encontrar una solución, quieren continuar con todo y arrasar el yacimiento. Para evitarlo se ha creado la plataforma ciudadana «Salvemos Lancia», y necesitamos todo la ayuda que la gente interesada en que la historia se conserve y se estudie nos pueda prestar.

Grupo de Facebook de la plataforma:  Salvemos el yacimiento de Lancia (¡ya somos 4400!)

Blog oficial: Salvemos Lancia

Para colaborar con la recogida de firmas: página con la información

Edit: ¡Salimos en El Pais!