Enagua para crinolina elíptica

Una simple enagua parece algo muy fácil, pero yo soy especialista en complicar hasta lo más sencillo.

Lo primero que he hecho y en lo que he gastado casi un mes ha sido en buscar modelos y en ver cómo se hacían los patrones en la época. Lo primero no ha salido tan mal, pero lo segundo ha sido un suplicio, porque la ropa interior, al hacerse mayormente en casa y ser algo muy básico, era más normal que se enseñase de madres a hijas y que no apareciese en los libros de costura o revistas de moda, excepto por cómo hacer los adornos o algunos modelos de bordados. Seguramente hay algún libro de la época en inglés que lo explica, pero sin dibujitos, con lo que se me escapará la mitad de lo que dice. Al final me lié la manta a la cabeza y decidí que iba a hacer el patrón igual que haría para una falda, haciendo las piezas como cuñas pero con la cintura menos ajustada para poder hacer frunces y sin decoración.

Siguiente paso: tomar medidas. Ponerse toda la ropa interior, el corsé y la crinolina y medir la cintura y el largo hasta el suelo por delante, detrás y los lados. También medir el contorno del bajo por si acaso. (Un consejo si tomáis las medidas por la mañana, no apretéis el corsé demasiado. Dejad espacio porque si no, el día que vayáis a un evento y tengáis que comer con él puesto va a ser un suplicio.)
Al menos ésta es la teoría, pero yo pasé mucho de ella y lo que hice fue medir la crinolina sobre el maniquí.

Una pensaría que con esto está listo para patronar, pero yo tiendo a meter la pata miserablemente cuando no tengo todos los detalles apuntados, así que lo que hice fue un esquema en pequeñito, y después ya pude hacer el patrón y cortarlo con más seguridad.

Un par de semanas después, lavar la tela, plancharla, ponerla en el suelo con el patrón y a cortar.

Siguientes pasos: coser las costuras verticales de la enagua y plancharlas (y que no os pase como a mí y se os olvide que hay que dejar una abertura para poder ponértela luego), volver a ponerte el corsé y la enagua y… darte cuenta de que no puedes hacerte bien la primera prueba porque en cuatro años has adelgazado y tienes seis centímetros menos de contorno.

Tal y como comenté en la anterior entrada, me tocó retocar la crinolina para poder hacer la primera prueba para ver los largos, de la que no hay foto. Después volví a montarlo todo en el maniquí para poder ir probando varias opciones con las tablas de las piezas del delantero y los laterales (la espalda va fruncida).

Después tocaba hacer el bajo, volver a montar el maniquí e ir ajustando el largo por la cintura hasta que quedase por donde yo quería, y volver a recolocar las tablas.

Ahora ya toca montar la cinturilla, de la forma normal

Y una vez terminada de coser y puesto el cierre, tenemos una enagua lista para usar.

Como podéis ver en la última foto, el peso de la tela me empuja la crinolina hacia adelante, así que le he cosido en la espalda una pequeña almohadilla para ayudar a que se quede en su sitio, pero aún no he hecho fotos. Ahora ya puedo empezar con la falda, para la que voy a usar el mismo patrón que para la enagua.

Y por último, los links a las páginas que he usado de referencia para este proyecto.

https://www.pinterest.es/americanduchess/victorian-1860-1870/
http://thedreamstress.com/2014/02/the-ca-1860-paisley-petticoat/
https://historicalsewing.com/how-to-sew-cartridge-pleats

Alterando la crinolina

Cuando hice la crinolina allá en 2015, quedó todo muy bien excepto que la pletina de cierre del delantero quedaba floja, así que cuando me puse de nuevo con el traje de 1865 decidí ajustar esa parte. Como mi maniquí tiene (centímetro arriba/abajo) la misma medida de cintura que yo tenía, hice el ajuste sin ponérmelo, porque era más fácil ver lo que estaba haciendo. Descosí, volví a coser con el ajuste y quedó perfecto.

Y ahora viene el pero.

El domingo pasado decidí ponerme el corsé mientras estaba en casa para ver qué tal y cuánto tiempo aguantaba con él mientras hacía cosas sencillas…

¡Y ahora cierra del todo!

En el 2013 cuando lo hice le dejé seis centímetros de espacio en la espalda porque me parecía margen de sobra por si perdía un poco de peso, pero ahora he bajado de contorno de cintura un montón y me he comido el espacio, y sin apretarlo demasiado.

Y claro, toca retocar la crinolina porque es mucha diferencia y se nota. Por suerte sólo ha sido poner dos corchetes para sujetarlo su nuevo sitio, pero el delantero que en el maniquí quedaba perfecto ahora no queda tan bien. Eso si, me niego a volver a retocarla, mi perfeccionismo tiene un límite.

Y ahora a seguir con la enagua, que espero que esté terminada para el próximo post.

Enagua n°1

Por fin he empezado a hacer la primera enagua para la crinolina elíptica.

He dado bastantes vueltas a cómo debería ser el patrón, porque no he encontrado mucha información sobre ello, ni histórica ni de otros recreacionistas. Al final me he decidido por adaptar el de la propia crinolina.

Y buscando papel para hacer el patrón me encontré con que ya había hecho la mitad del trabajo en el 2015 😅😅

Lo medí, me pareció que tenía poco vuelo y la cintura muy estrecha y lo reformé.

Lo bueno de las faldas de cuñas es que aprovechas muy bien la tela 😉

(Y sí, en la primera foto estoy sujetando el papel con lo que podía 🤣, para la segunda ya me había hecho unos pesos)

La pieza de la espalda no es más que un rectángulo porque ahí es donde va fruncida para dar soporte a la falda, así que no os la enseño siquiera.

Aquí la primera prueba sobre el maniquí. Al final la pieza central me quedó demasiado ancha en la cintura, pero se arregla con una tabla. El resto estoy encantada y ya he planchado las costuras para poder seguir cosiendo.

Cruzo los dedos para tardar menos de un mes en terminarla, que ya sabéis lo lenta que soy 🤣

Un fondo liso

Mayo ha sido un mes bastante malo, en el que he cosido muy poco y la mayor parte de lo que he hecho ha sido un desastre. El juboncillo de 1812 que estaba retocando ha acabado en la basura (normalmente habría aprovechado la tela para las muñecas, pero me tenía tan frustrada que era eso o quemarlo 😅)

Con esa situación y los problemas personales tampoco he tenido ganas de escribir ningún post, y se me ha pasado mayo con el blog abandonado.

Por suerte las cosas van mejor y aunque no tenga costura que enseñar, sí que quiero enseñar una cosilla que he hecho en mi nuevo estudio:

¿A que la foto queda muy bien con el fondo liso? Pues no es que tenga una pared vacía ni que me haya pasado media hora retocando, es esto:

En mi caso lo he montado delante del armario, pero se puede poner en una esquina, delante de una puerta o incluso en el centro de la habitación. Lo único que se necesita es que puedas separarte lo suficiente para que salga el traje entero.

Y además es barato. Dos ganchos (que pueden ser clavados o de los que se anuncian ahora que van pegados a la pared), una cuerda resistente, varias pinzas de la ropa y… un mantel de papel.

Sí, un mantel de los de usar y tirar. Al principio pensé en poner tela, pero pesa demasiado y además es caro.

El gancho. Tres de estos por menos de dos euros. En mi caso la cuerda la tenía mi madre, pero no cuestan mucho.

El mantel. Yo lo compré en Mercadona, pero seguro que hay en más sitios.

Y aquí cómo se sujeta todo.

Ya veis, fácil de montar y desmontar, barato y práctico 😀

Conferencia en Munich

Me salgo de la programación habitual para compartir la información que he encontrado sobre una conferencia que el Bayerisches Nationalmuseum y The school of historical dress organizan en septiembre en Munich.

Dos días de charlas, visita al Bayerisches Nationalmuseum tanto a la exposición abierta al público (en el que tendrán un traje del siglo XVI que normalmente no se expone)  como a la parte que no se muestra, presentación del libro Patterns of Fashion 5, y si se quiere, un tercer día de visita al Miedermuseum en Heubach, museo exclusivo de corsetería.

Yo me quedo con las ganas porque ahora mismo no puedo pagar los 188€ de la conferencia más los 63€ de la vista al Miedermuseum, más todo el gasto del viaje, pero si alguno de mis visitantes está interesado en los links está toda la información.

Y si alguien se anima y consigue plaza, que me avise cuando vuelva y comparta fotos, que en el Bayerisches te dejan hacerlas sin flash 😉 (o al menos hace año y medio dejaban)

Seguimos con el juboncillo

Poco a poco voy avanzando con el juboncillo.

En realidad la modificación es muy sencilla y se podría hacer en unas horas, pero he descubierto que tras algo más de tres años sin coser, he olvidado mucha de la técnica 😅

Mientras buscaba información para refrescar un poco lo que recuerdo de técnicas de costura, he visto ejemplos de juboncillos sin mangas sencillos, como el de la imagen anterior, y he decidido cambiar el modelo.

Después de tardar media hora en ponerme el vestido ha tocado ajustar el bajo, el frente y los tirantes (que no se ve aquí), y pasarlo a un patrón para cortar el forro.

Y ahí me he quedado, con la esperanza de que para el próximo post pueda enseñarlo terminado y quitar una prenda de mi lista de trabajos en proceso.

Hasta aquí hemos llegado

Tener que abandonar un proyecto se suele ver como un fracaso, pero a veces es lo mejor que se puede hacer.

En mi caso, tras volver a ponerme con todas las ganas a seguir bordando el juboncillo, la cosa se fue atascando y finalmente me he dado cuenta de que he cometido tantos errores con él que lo único que estaba haciendo era perder el tiempo y frustrarme.

Aquí me he quedado. Como podéis ver el avance ha sido casi nulo.

El error número uno ya lo arrastro desde el que empecé, y es no haber planificado el bordado. Por culpa de eso he acabado poniendo el cordón demasiado cerca del borde en varias zonas, con lo que no me queda sitio para poner ni las hojas ni el cordón que remata todos los bordes.

Ésto se podría arreglar si no se me juntase con el segundo error, que fue elegir una tela que no era la adecuada.

Al principio pensé que el único problema de elegir un paño de lana para hacer el juboncillo era que no era el tejido que usaría una dama, así que me encogí de hombros y decidí aprovechar que ya la tenía y que no me hacía falta gastar más dinero.

En realidad la cosa ha sido más complicada y ha resultado que al colocarla en el bastidor se deforma.

Quizá si hubiese planificado y hubiese bordado antes de cortar (otro error) esto no habría pasado, pero puede que sí.

Así que para evitarme más frustraciones y pérdida de tiempo que podría haber estado usando para otros trajes he decidido quitarle el poco bordado que he hecho, arreglar el trozo que se ha dado de sí, ponerle un forro y convertirlo en un juboncillo sencillo.

Quizá más adelante me anime a hacer el bordado, pero ya será con una buena planificación y cuando haya acabado otras cosas que aún tengo a medias.

Hakama para BJD

Otra vez me he saltado la programación, pero ésta vez ha sido por una buena causa y no por hacer el vago 😉 Pero hoy ya es tercer domingo de mes y vuelvo con nuevo post.

Una de las pocas cosas de costura (aparte de arreglar cosas rotas) que he hecho últimamente han sido algo de ropa para uno de los muñecos de una amiga.

Éste es el único del que tengo fotos que me dejan enseñar XD

Y en la última prenda para ella es en lo que estoy trabajando y totalmente atascada: un hakama. No tengo dibujos propios así que si queréis saber lo que es tenéis las imágenes de google.

¿Cuál es el problema que tengo, si aparentemente no es más que una falda-pantalón con tablas? Pues eso, las tablas.

Tengo unas cuantas webs en las que explican como hacerlas, pero ninguna me coincide con las imágenes que tengo en una revista en japonés, y la revista está… eso, en japonés.

Así que tras mucho dar vueltas al patrón en papel y sacar algo que aparentemente fuese lo mismo (y recibir una advertencia de mi amiga de “con que parezca un hakama me vale, no te compliques que ya llevas un año”) he sido capaz de hacer una prueba en tela y se la he probado hace dos días

Como podéis ver, me ha quedado estrecho (la tabla exterior se abre y si la cierro queda demasiado pegado a la pierna), así que toca sacar del lateral, pero el resto ya está por fin para tela definitiva.

Ésta es la razón por la que siempre se recomienda hacer una prueba primero en tela barata, salvo que ya seas un profesional y estés haciendo algo que ya has hecho veinte veces. Piensa en la posibilidad de tirar a la basura una pieza que te ha costado entre 50 y 200€ el metro.

Y como siempre, la bibliografía del proyecto (desgraciadamente, todo en inglés):

http://andsewingishalfthebattle.com/how-to-make-historically-accurate-authentic-hakama/
http://imadeitbyhand.blogspot.com.es/search/label/hakama
http://yamakaminari.com/MakeIt/Garb/RoxannesHakamaInstructions.pdf
http://www.gigaventure.com/2012/09/04/hakama-meanings-and-how-to-make-one/

Sorolla y la moda

Pues aquí que la menda se ha hecho un viaje super-relámpago a Madrid para ver exposiciones (tanto ajusté los tiempos que casi llego tarde a una). Primero la de Mucha en el Palacio de Gaviria, que se acaba dentro de nada, y después al Sorolla y al Thyssen para ver la exposición de moda que da título a esta entrada.

Y como a los que me leéis lo que os interesa es la moda, vamos al grano.

Id a verlas

En serio, merece la pena el gasto. Ya no es solo el poder ver trajes que se han venido incluso desde el V&A, es que la mayoría están expuestos de forma que los ves tan de cerca que casi puedes tocarlos. Me he cansado de hacer fotos de detalles; porque ese es otro aliciente, excepto en el primer piso del Museo Sorolla, las fotos sin flash están permitidas.

Los trajes van de 1890 a 1920 y los hay de paseo, de noche, para ir a la playa… Incluso un par de vestidos de novia.

Aparte del disfrute de ver en directo y tan de cerca tanta vestimenta, he aprendido alguna cosa más sobre costura, y he visto confirmadas teorías que tenía:

¿Que el vestido te ha quedado ligeramente estrecho o has engordado desde que te lo hiciste y ya no te cabe sin apretar el corsé hasta la asfixia? Métele una cuña.

¿Que no tienes tela suficiente para hacer toda la circunferencia de una falda de media capa? Añade otra pieza.

Yo sabía que estos trucos se usaban cuando te hacías cosas en casa, pero no sabía que en la alta costura del siglo XIX y principios del XX también.

Y por último, otra cosa que he visto pero de la que no pongo foto porque por mucho que lo intenté no me quedó nítida, es que la costura de las mangas no se colocaba debajo del brazo como hoy en día, sino que salía de la parte de la sisa en la que el patronaje moderno pone la pinza del pecho.

Hacer y deshacer

Al final se me han liado las cosas con la mudanza y el mes pasado no fui capaz de hacer la segunda entrada porque no he hecho nada más que colocar cosas (y el estudio aún está tan desordenado que me irrita intentar trabajar allí ^^; ), pero espero que en ahora en febrero pueda ponerme al día.

Y a eso voy hoy, a poner al día un proyecto que ya tiene su tiempecito: un jubón que corresponde al traje que me hice para el aniversario de “La Pepa” allá en 2012.

Éste es el que usé como modelo:

Está expuesto en el museo del traje de Madrid, y las fotos las he sacado de la página web

¿Qué pasa con el jubón? Pues que cuando lo tenía ya a medio terminar de decorar fui al Museo del Traje de Madrid y vi el original… y decidí quitar toda la decoración y empezar de nuevo.

La razón, que tengo problemas con las escalas y todo en las fotos me parece más grande de lo que es si no vienen con referencias, y había usado lentejuelas que eran enormes en comparación con las originales.

Así que busqué algo que se pareciese más y descosí todo, y ahora vuelvo a empezar de cero.

Sí, es un engorro y es cansado, pero a veces merece la pena.