Sorolla y la moda

Pues aquí que la menda se ha hecho un viaje super-relámpago a Madrid para ver exposiciones (tanto ajusté los tiempos que casi llego tarde a una). Primero la de Mucha en el Palacio de Gaviria, que se acaba dentro de nada, y después al Sorolla y al Thyssen para ver la exposición de moda que da título a esta entrada.

Y como a los que me leéis lo que os interesa es la moda, vamos al grano.

Id a verlas

En serio, merece la pena el gasto. Ya no es solo el poder ver trajes que se han venido incluso desde el V&A, es que la mayoría están expuestos de forma que los ves tan de cerca que casi puedes tocarlos. Me he cansado de hacer fotos de detalles; porque ese es otro aliciente, excepto en el primer piso del Museo Sorolla, las fotos sin flash están permitidas.

Los trajes van de 1890 a 1920 y los hay de paseo, de noche, para ir a la playa… Incluso un par de vestidos de novia.

Aparte del disfrute de ver en directo y tan de cerca tanta vestimenta, he aprendido alguna cosa más sobre costura, y he visto confirmadas teorías que tenía:

¿Que el vestido te ha quedado ligeramente estrecho o has engordado desde que te lo hiciste y ya no te cabe sin apretar el corsé hasta la asfixia? Métele una cuña.

¿Que no tienes tela suficiente para hacer toda la circunferencia de una falda de media capa? Añade otra pieza.

Yo sabía que estos trucos se usaban cuando te hacías cosas en casa, pero no sabía que en la alta costura del siglo XIX y principios del XX también.

Y por último, otra cosa que he visto pero de la que no pongo foto porque por mucho que lo intenté no me quedó nítida, es que la costura de las mangas no se colocaba debajo del brazo como hoy en día, sino que salía de la parte de la sisa en la que el patronaje moderno pone la pinza del pecho.

Hacer y deshacer

Al final se me han liado las cosas con la mudanza y el mes pasado no fui capaz de hacer la segunda entrada porque no he hecho nada más que colocar cosas (y el estudio aún está tan desordenado que me irrita intentar trabajar allí ^^; ), pero espero que en ahora en febrero pueda ponerme al día.

Y a eso voy hoy, a poner al día un proyecto que ya tiene su tiempecito: un jubón que corresponde al traje que me hice para el aniversario de “La Pepa” allá en 2012.

Éste es el que usé como modelo:

Está expuesto en el museo del traje de Madrid, y las fotos las he sacado de la página web

¿Qué pasa con el jubón? Pues que cuando lo tenía ya a medio terminar de decorar fui al Museo del Traje de Madrid y vi el original… y decidí quitar toda la decoración y empezar de nuevo.

La razón, que tengo problemas con las escalas y todo en las fotos me parece más grande de lo que es si no vienen con referencias, y había usado lentejuelas que eran enormes en comparación con las originales.

Así que busqué algo que se pareciese más y descosí todo, y ahora vuelvo a empezar de cero.

Sí, es un engorro y es cansado, pero a veces merece la pena.

Seventeenth and Eighteenth-Century Fashion in Detail

 

LA MODA DE LOS SIGLOS XVII-XVIII EN DETALLE
Avril Hart y Susan North
Traducción Amelia Leira Sánchez
Editorial Gustavo Gili, 2009 (en inglés V&A editions)
ISBN 978-8425223105

 

 

 

 

Empiezo el año y la vuelta del blog reseñando uno de mis libros favoritos.

Yo soy una persona que aprende mejor las cosas con ayudas visuales, y en este libro hay mucho de eso. Básicamente, son fotos de detalles de trajes que están en la colección del V&A museum, que se acompañan de una explicación corta y un diagrama del traje.

Para muestra un botón: cuatro modelos de mangas y textos explicando la evolución de las mismas a lo largo del tiempo.

Para mí el ver este nivel de detalle partes de un vestido es una ayuda inestimable a la hora de saber si el aspecto final de un traje que he cosido es el correcto o he cometido algún error de técnica, y también es muy útil cuando no tengo instrucciones y tengo que ir a ciegas e inventarme el proceso.
Y como no, los trajes son preciosos y no te cansas de ojearlos aunque no estés trabajando en nada de esa época 😉

La única contra que le veo a este libro (y a muchos otros) es la falta de escala. Al ver las fotos sin contexto de tamaño me parece que todo es más grande de lo que es en realidad, y lo comprobé hace dos años cuando visité el museo y pude ver en directo uno de los bordados fotografiados, que en el libro parecía que utilizaba hilos de un gramaje similar al actual, y al ver el vestido en persona me dí cuenta de que en realidad estaban más cerca del tamaño del hilo que se usa hoy día para coser que del que usamos para bordar. No habría venido mal un diagrama con medidas de referencia.

Y como nota curiosa: la foto que he usado es la de la edición británica original, que es la que yo tengo, pero la portada de la edición española tiene una foto de detalle del fruncido de la cintura de un traje amarillo mostaza.

Año nuevo, blog que vuelve

Y esta vez vuelvo para quedarme.

Han sido tres años de sequía y apenas ganas de coser, ni de investigar, ni de escribir entradas o hacer fotos, pero poco a poco voy recuperándome. Ayuda bastante el que ahora tenga una habitación entera dedicada a mis aficiones, donde poder utilizar el maniquí y tener mis libros a mano para consultas, además de haber empezado a organizarme un poco el tiempo  libre.

Por el momento las entradas serán casi quincenales (primer y tercer domingo del mes), para no agobiarme demasiado, y no sólo serán entradas de costura histórica, sino que volverán las recomendaciones de libros y las entradas de ropa para muñecas. También dedicaré entradas a museos que he visitado y que tienen expuestos textiles históricos, algún truco sobre cómo apañarse en espacios pequeños, y tengo una pequeña sorpresa para celebrar los 9 años de existencia de este blog.

Además, este mes habrá entrada extra, porque hoy aún no es primer domingo y no he terminado de preparar el contenido 😛

Y si veis que está todo un poco “manga por hombro” con el diseño, tranquilos que estoy poniendo orden, que las ganas de colocar se extienden desde la vida real a la virtual 😉

¡Volvemos a la carga!

Después de meses sin tocar la máquina de coser más que para un par de cosillas no relacionadas con nada de lo que suelo enseñar en el blog, he vuelto a ponerme a trabajar. 2014, por falta de dinero y exceso de proyectos a medias va a ser el año de terminar cosas pendientes, aunque alguna cosilla nueva sí que va a salir 🙂

En cuanto a proyectos pendientes, estoy empezando a patronar la enagua para el traje de crinolina elíptica de 1865, cosiendo unos yukatas y haoris para BJD que tenía pendiente como regalo de cumpleaños de una amiga, y trabajando en organizar las cosas para terminar el traje de dama del siglo XIII y un par de cosas que le faltan a mi vestido regencia para poder usarlo en más ocasiones.

De cosillas nuevas, sólo una pero interesante, al menos para mí. Ya hace un par de años que quiero volver a hacer cosplay, pero con el trabajo que me dan los trajes históricos estaba siendo imposible (especialmente porque quería hacer algo a lo grande XD), hasta que este año he dicho “de aquí no pasamos” y me he liado la manta a la cabeza con algo sencillito para estrenar en las jornadas de manga, anime y videojuegos que hacen en León (Level up, por si alguien quiere mirarlo 😉 )

Así que con todo esto, no tardaré mucho en empezar a poner de nuevo cosillas online 🙂

Un descanso largo

Llevo desde que terminé el traje de exploradora sin tocar una aguja y sin ganas de ello, así que hasta que vuelva a coser la web estará parada. Puede que vuelva a hacer algo en un mes o dos, o puede que tarde un par de años como me ha pasado con el dibujo, así que no puedo decir cuánto va a durar el descanso.

Hasta pronto y gracias a todos por seguirme durante estos años :*

Explorando paso a paso V – La chaqueta

Un montón de tiempo sin parar por aquí… Las cosas se me han complicado ligeramente, más por confiarme yo misma que por causas externas. Al final acabé terminando el traje un día antes del evento para el que lo necesitaba y no quedó todo a mi gusto, pero podría haber sido peor (aunque cuando llegue a la parte de accesorios veréis el “maravilloso” sombrero que no quiso aguantar su forma con la humedad).

La chaqueta decidí hacerla directamente desde cero, porque no conseguía encontrar un patrón de la época. Hacía poco había comprado el libro “Creating Historical Clothes“, así que tenía una guía bastante buena y, tras unos pocos de fines de semana tenía ya cortada e hilvanada la prueba en tela de sábana (vaaale, fue un mes ^^; ). Resultó que la prueba me quedaba perfecta y sólo tenía que dar forma curva a la parte inferior delantera, así que retoqué directamente el patrón y me puse con la definitiva.

Toile

Las chaquetas de esta época normalmente van forradas de una tela de algodón que recuerda un poco a los forros modernos (sólo un poco, y porque es algo brillante), pero yo no tenía a mano nada parecido, así que usé una imitación de lino para el cuerpo y las mangas con algo de tela que me había sobrado de hacer camisas interiores.
El forro no se coloca como hoy en día, que se cose completamente la chaqueta y el mismo y después se monta, sino que cada pieza de tela se forra por separado y después se cosen como si fuesen una sola. En la foto de abajo podéis ver cómo quedó el delantero con el forro puesto , ya que aproveché para rematar las vistas. Lo único que dejé para el final fue el bajo para que no hubiese problemas de largo y poder ajustar antes de terminarla.

Cuerpo delantero con forro

Las mangas son lo único que no me acaba de gustar de la chaqueta, y es probable que un día de estos me ponga y las reforme. En esta época la copa suele ir lisa, pero a mí me quedó demasiado grande para la sisa y no tenía tiempo de arreglarlo, así que la fruncí. Es lo que pasa por aprovechar el patrón de las de la blusa, que llevan una pequeña pinza en la parte de atrás que no se puede hacer con telas tan gruesas como ésta.

 

Detalle de la manga

Detalle de la manga

No lleva ningún cierre, ni para los puños ni en el cuello, pero aún así queda muy bien asentada y no se abre. Aquí la tenéis terminada 🙂

Chaqueta 01

Chaqueta 02 chaqueta 03

 

Chaqueta casi en directo

Después de estar casi todo el mes de abril sin coser (sólo hice la falda ^^;), por fin me he puesto a hacer la chaqueta del traje de exploradora y voy a subir a tumblr fotos del proceso según la voy haciendo, desde el patrón base, hasta el último remate.

Por el momento hoy le ha tocado el turno al patrón básico a partir del cual haré las transformaciones, siguiendo las instrucciones del libro “Creating Historical Clothes” de Elisabeth Friendship. Mañana las transformaciones y, si se me da bien el día, quizá pueda cortar la tela para la prueba.

Ya sabéis, si estáis interesados en ver el proceso: Cosecose.tumblr.com

Explorando paso a paso IV – la falda

Después de descubrir que el problema de la máquina de coser era que no le gustaba el grosor del hilo que estaba usando, la falda fue coser y cantar.

Es la única pieza de ropa para la que no he usado patrón, porque tenía la tela justa y la falda básicamente es un rectángulo de tela formado por dos piezas, con una cinturilla que es otro rectángulo. Para ajustar el tamaño a la cintura le hice tablas, a ojo de buen cubero, y simplemente le cosí la cinturilla dejando un poco más de ancho para solapar la abertura que dejé en un lateral. Al final, terminada en dos fines de semana y podría haber sido uno solo si no fuera porque últimamente estoy completamente aperezada y no tengo demasiadas ganas de coser.

Como nota curiosa, comentar que para que la blusa no se salga de debajo de la falda, llevan en la cinturilla unos corchetes. Lo he visto ya en el traje de baile que estoy haciendo y me ha parecido muy útil.

Ahora sólo me queda la última pieza, la chaqueta, y hacer un par de retoques a la blusa.

Detalle de la cinturilla

Falda I

Falda II

Explorando paso a paso III – el pantalón

A veces algunos proyectos hacen que te quieras dar de cabezazos contra la pared. Éste ha sido uno de ellos. No por el pantalón en sí, que ha sido muy fácil de hacer, porque usé un pantalón corto que me había regalado Xeniadono por si quería usar la tela, y sólo tuve que estrechar los laterales, ponerle una cinturilla y botones para cerrarlo, y después añadir en la tela que iba a quedar a la vista el resto de la pernera hasta el tobillo.
¿El problema? La máquina de coser. Decidió que la tela de la pernera (que también voy a usar para la falda) no le gusta y no va a coserla bien. ¿Solución? Como quería acabarlo rápido y sólo tenía que coser los laterales, lo cosí a mano.

Por cierto, el usar una tela diferente y más barata en las piezas que no quedan a la vista es una solución completamente histórica cuando no tienes suficiente dinero o suficiente tela. De hecho, cuando acabe con el traje y suba la entrada con toda la bibliografía y referencias, veréis un traje de este estilo hecho cortándole el bajo a un vestido y usando esa pieza sobrante para añadir a un pantalón.

Siguiente pieza: la falda